Buscar temas

Evaluación de proyectos: ¿Cómo se calculan las utilidades después de impuestos de un proyecto? Tema del Curso: Evaluación de Proyectos

Cómo se calculan las utilidades después de impuestos de un proyecto

Para calcular correctamente el VAN de un proyecto, se deben descontar sus flujos de caja libre. Los flujos de caja libre son las entradas y salidas de dinero reales atribuibles al proyecto.

Es fundamental que los flujos sean incrementales, es decir, que se deban al proyecto y representen la diferencia en flujos entre el caso con proyecto y el sin proyecto (o caso base). El primer paso para calcular los flujos de caja libre es pronosticar las utilidades incrementales del proyecto.

Pronóstico de utilidades incrementales

Supongamos que Ud. desea evaluar el negocio de venta de un determinado producto. Cada producto tiene un precio de venta de $50 y el primer año su fábrica produce 800.000 unidades. Se espera vender toda la producción. Esto nos da la línea base para el cálculo de flujos de caja, los ingresos. En este caso, durante el primer año los ingresos serán de $50×800.000=$40.000.000. Estos ingresos son incrementales, ya que en el caso base (sin el proyecto) no existirían.

Gracias a aumentos en la eficiencia de la planta, durante el segundo año se producen 1.200.000 unidades del producto. Los ingresos son $50×1.200.000=$60.000.000. A partir del tercer año se espera un segundo aumento de eficiencia que permitirá producir 1.500.000 unidades anualmente, lo que generará ingresos de $50×1.500.000=$75.000.000 cada año. La producción se mantendrá constante durante los años posteriores.

Consideremos ahora los costos incrementales. Suponga que el primer año el costo total de producción es $16.000.000. El segundo año, bajan a $12.000.000 y a partir del tercer año serán de $10.000.000 anuales. Al restar los costos a los ingresos obtenemos el margen bruto. La siguiente tabla muestra ingresos, costos y margen bruto para este ejemplo durante los primeros seis años:

Utilidades incrementales margen bruto

Manteniendo la simplicidad, suponga que para iniciar la producción debe invertir $70.000.000 en maquinaria. Debemos considerar la depreciación de esta maquinaria en nuestro análisis.

La depreciación es el método contable que permite distribuir el costo de una inversión a lo largo de su vida útil. Si la vida útil de la máquina es de 5 años y esta se deprecia linealmente hasta un valor libro de cero, la depreciación de cada período se calcula dividiendo la inversión inicial por la vida útil: $70.000.000 / 5 años = $14.000.000.

Ahora debemos descontar la depreciación al margen bruto. Esta diferencia se conoce como EBIT por su sigla en inglés (Earnings Before Interest and Taxes). En la siguiente tabla se muestran los flujos por depreciación y el cálculo del EBIT:

utilidades incrementales EBiit

A partir del EBIT se calculan los impuestos corporativos. Si la tasa de impuestos a las empresas es por ejemplo 27%, entonces los impuestos en cada período se calculan como EBIT×27%. Al sustraer los impuestos del EBIT obtenemos la utilidad después de impuestos como se muestra a continuación:utilidades incrementales totales
Es importante notar que no incluimos gastos de intereses financieros. Esto es tradicional en evaluación de proyectos; por convención, el efecto de la deuda en el cálculo del VAN se captura en la tasa de descuento, no en los flujos.

En un próximo artículo veremos cómo continuar el cálculo hasta los flujos de caja libre, que es lo que realmente hay que descontar para obtener el VAN. (Lee aquí)

Les dejo una pregunta para comentar: ¿Qué diferencias hay entre este cálculo y el cálculo contable de las utilidades después de impuestos?

Este artículo fue uno de los más leídos en claseejecutiva.emol.com durante 2017. ¡En marzo sumaremos nuevos contenidos de los Diplomados de Clase Ejecutiva UC!

 2 comentarios

Otros artículos de Tomás Reyes

Déjanos tu comentario

volver al inicio
X